Consecuencias frecuentes
- Dificultad para masticar ciertos alimentos
- Sobrecarga de otros dientes
- Mayor desgaste dental
- Desplazamiento progresivo de las piezas vecinas
- Pérdida de hueso con el paso de los años
- Problemas digestivos por masticar peor
- Mayor complejidad y coste de los tratamientos futuros