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Ortodoncia quirúrgica: cuándo la mordida no se corrige solo con brackets

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Tu salud bucodental en manos de especialistas. Primera consulta gratuita.

Hay mordidas que no se arreglan solo moviendo dientes. Cuando el problema está en el hueso del maxilar o de la mandíbula, y no solo en la posición de las piezas dentales, la ortodoncia convencional no llega sola. En esos casos hace falta ortodoncia quirúrgica: un tratamiento combinado entre el ortodoncista y un cirujano maxilofacial que primero coloca los dientes y después corrige, con cirugía, la base ósea sobre la que se apoyan.

No es el camino habitual. La mayoría de los tratamientos de ortodoncia se resuelven con brackets o alineadores. Pero cuando sí hace falta, la diferencia entre hacerlo bien coordinado y hacerlo con los especialistas trabajando por separado es la diferencia entre un resultado estable y un tratamiento que se alarga o hay que repetir.

Qué es la ortodoncia quirúrgica

La ortodoncia quirúrgica combina el movimiento dental con una cirugía ortognática que corrige la posición de los maxilares. No trata solo la colocación de las piezas: corrige la estructura ósea que las sostiene. Se recurre a ella cuando la maloclusión tiene origen esquelético —el maxilar superior, la mandíbula o ambos están mal posicionados— y no únicamente dental.

Esto se detecta cruzando la exploración clínica con una radiografía panorámica y una telerradiografía lateral, dos pruebas que ya forman parte del estudio inicial cuando un caso de ortodoncia apunta a un problema de base ósea.

Cuándo la mordida necesita cirugía y no basta con brackets

Hay señales que un ortodoncista reconoce antes de empezar cualquier tratamiento con brackets, precisamente para no tener que deshacerlo más adelante:

  • Clase II: la mandíbula está retrasada respecto al maxilar superior y el mentón se ve hundido.
  • Clase III: la mandíbula sobresale por delante del maxilar superior.
  • Mordida abierta: varios dientes no llegan a tocarse al cerrar la boca.
  • Asimetría facial marcada, con un lado de la cara más desarrollado que el otro.

Cuando el problema es de este tipo, mover solo los dientes con brackets deja la mordida inestable a medio plazo, porque el hueso que la sostiene sigue mal colocado.

Las tres fases del tratamiento: antes, durante y después de la cirugía

El plan se organiza siempre en tres bloques, y el orden no se salta:

  • Ortodoncia prequirúrgica. Se descompensan los dientes, es decir, se colocan en la posición que necesitan para que, una vez corregido el hueso, encajen entre sí. Puede parecer contraintuitivo porque a veces la mordida se ve peor antes de la cirugía, no mejor.
  • Cirugía ortognática. Se realiza en quirófano, bajo anestesia general, y la ejecuta un cirujano maxilofacial. Los accesos son intraorales, por dentro de la boca, por lo que no suele haber cicatrices visibles en la cara.
  • Ortodoncia postquirúrgica. Con los maxilares ya en su posición correcta, se ajustan los últimos detalles de la mordida hasta que ambas arcadas encajan con precisión.

Cuánto dura un tratamiento de ortodoncia quirúrgica

Un tratamiento completo suele durar entre 18 y 24 meses, y en casos más complejos puede llegar a los 30. La duración depende del grado de la maloclusión y de cuánto trabajo previo necesiten los dientes antes de operar.

FaseQué ocurreDuración aproximada
Ortodoncia prequirúrgicaSe alinean y descompensan los dientes para dejarlos listos para la cirugía6 a 12 meses
Cirugía y recuperación inmediataIntervención en quirófano y primeras semanas de postoperatorio1 a 2 meses
Ortodoncia postquirúrgicaSe termina de asentar la mordida entre ambos maxilares6 a 12 meses
Total habitualPuede extenderse en casos más complejos18 a 24 meses

El postoperatorio inmediato exige entre una y dos semanas de reposo y dieta blanda. La incorporación a la vida social y laboral suele producirse entre las tres y las cuatro semanas, aunque cada caso evoluciona de forma distinta y es el cirujano maxilofacial quien marca el ritmo de las revisiones.

Por qué el ortodoncista y el cirujano maxilofacial trabajan como un solo equipo

En un tratamiento de ortodoncia quirúrgica, el punto donde más suelen fallar los planes no es la técnica: es la coordinación. Si el ortodoncista y el cirujano maxilofacial no comparten calendario y criterio desde el principio, el paciente termina siendo el mensajero entre dos consultas que no se hablan.

En nuestra página de ortodoncia, el planteamiento es el contrario: el ortodoncista diagnostica el caso, decide con el cirujano maxilofacial el momento exacto de la cirugía dentro del plan y sigue el tratamiento en las dos fases, antes y después. Es la misma lógica que aplicamos a cualquier caso que cruza varias especialidades: alguien tiene que sostener el hilo conductor del tratamiento, y ese alguien es el ortodoncista que lleva el caso desde el primer día.

Qué papel juega el diagnóstico de la primera visita

Detectar a tiempo si un caso necesita cirugía evita empezar un tratamiento con brackets que luego habría que deshacer. Por eso, cuando el motivo de consulta es ortodoncia, el estudio inicial incluye radiografía panorámica y, si el caso lo pide, telerradiografía lateral, además de la serie fotográfica y la explicación del caso con los propios registros del paciente en pantalla. La primera visita es gratuita y no implica ningún compromiso de tratamiento.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la ortodoncia quirúrgica?

Es un tratamiento combinado de ortodoncia y cirugía ortognática que corrige alteraciones de la mordida cuyo origen está en la posición de los maxilares, no solo en la de los dientes. Lo coordinan un ortodoncista y un cirujano maxilofacial trabajando sobre el mismo plan.

¿Cuándo hace falta cirugía y no basta con brackets?

Cuando la maloclusión es de origen esquelético: mandíbula retrasada o prominente, mordida abierta o asimetría facial marcada. Un ortodoncista lo detecta en el estudio inicial, antes de empezar cualquier tratamiento con brackets.

¿Cuánto dura un tratamiento completo de ortodoncia quirúrgica?

Entre 18 y 24 meses en la mayoría de los casos, repartidos entre la fase prequirúrgica, la cirugía y la fase postquirúrgica. En casos más complejos puede extenderse hasta los 30 meses.

¿Es doloroso el postoperatorio de la cirugía ortognática?

Los primeros siete a catorce días requieren reposo y dieta blanda, con inflamación facial que va cediendo a lo largo del primer mes. El cirujano maxilofacial pauta el manejo de las molestias y las revisiones según la evolución de cada paciente.

¿Quién decide si necesito cirugía, el ortodoncista o el cirujano maxilofacial?

La decisión se toma de forma conjunta. El ortodoncista detecta el problema en el estudio inicial y el cirujano maxilofacial confirma el diagnóstico y planifica la intervención. Ninguno de los dos decide en solitario.

Antes de decidir

Si tu mordida no termina de encajar o llevas tiempo posponiendo una consulta de ortodoncia porque te han hablado de cirugía, el primer paso no es decidir nada: es tener un diagnóstico claro. Puedes empezar por la página de ortodoncia o pedir directamente la primera visita gratuita para saber si tu caso necesita solo brackets o un plan combinado.

Imagen de Dr. Alejandro Piñeda
Dr. Alejandro Piñeda

Especialista en ortodocia y doctor certificado en Invisalign.
Col. 28015041